Team Building 2026 - Delta del Ebro

En GRUPO TREBOL ENERGÍA cambiamos la oficina por el Delta del Ebro para celebrar nuestro Team Building anual. Dos días para desconectar de la rutina, conectar entre nosotros/as y, sobre todo, conocer a nuestros nuevos compañeros/as de Azigrene.

La aventura comenzó con una jornada llena de actividades. Uno de los grandes retos fue demostrar que, además de trabajar en equipo, también sabemos defendernos entre fogones. Tras unas divertidas pruebas en la Illa de Gracia, cada grupo preparó su propia paella, poniendo a prueba tanto el paladar como las dotes culinarias de sus integrantes. Hubo auténticas obras de arte... y otras que, por suerte, también se podían comer.

Tras la degustación de las paellas, Felipe Torroba, CEO de Enerpath compartió unas palabras sobre el momento actual del grupo y el camino que estamos recorriendo en la construcción del grupo. Fue un espacio pensado para reforzar la visión común, la importancia de la cohesión de los equipos y próximos pasos.

A continuación llegó el turno de seguir conociéndonos a través de una dinámica Bridge dirigida por Vanessa Jiménez, nuestra responsable de Personas y Talento, donde descubrimos cuál es el perfil comunicativo de cada persona y de cada departamento y comprobamos, una vez más, que cada persona y equipo tiene su propio estilo... y su propia personalidad.

Los mejores equipos no están formados por personas iguales, sino por perfiles complementarios. Comprender cómo comunica y trabaja cada estilo nos ayuda a aprovechar el talento de cada persona, construir equipos más fuertes, equilibrados y eficaces, y trabajar con mayor armonía hacia un objetivo común.  

Después de despedir a nuestros compañeros/as de Azigrene hubo tiempo para un merecido descanso en el hotel Fergus Cap Roig. La jornada continuó con una cena junto al puerto deportivo, un entorno espectacular para poner el broche de oro al día. Y, por supuesto, después llegó el momento más esperado por algunos: la pista de baile. Más de uno sorprendió con unos pasos dignos de volver a repetir... y otros demostraron que la actitud siempre suma más que la técnica. 

El segundo día arrancó con un despertar algo exigente y nos fuimos, literalmente, directos al agua. Algunos “disfrutaron” de un paseo en catamarán hasta las piscifactorías de atún de Balfegó, aunque el mar quiso poner a prueba más estómagos que habilidades náuticas. Entre alguna que otra cara pálida y mucha supervivencia en cubierta, los más aventureros todavía encontraron fuerzas para lanzarse a bañarse entre atunes gigantes. Y los más valientes remataron la experiencia con una degustación de atún.

Para terminar, compartimos una comida con algunos de los mejores sabores de la zona antes de emprender el viaje de vuelta. El autocar de regreso tuvo un protagonista indiscutible: la siesta colectiva, que confirmó que habían sido dos días muy bien aprovechados. 

Gracias a todos/as por hacerlo posible. Nos llevamos un buen puñado de recuerdos, muchas anécdotas, nuevas conexiones entre compañeros/as y la certeza de que los mejores momentos siempre son los que compartimos.  


Identificarse dejar un comentario
Programa cohesión equipos: 360 y Operaciones
Chef Caprabo